Cuando hablamos de zapatos fáciles de combinar, independientemente del estilo o la ocasión, inmediatamente pensamos en dos colores: café y negro. No se puede debatir que realmente sí son sumamente sencillos de combinar en la mayoría de los casos, pero también hay ocasiones en las que, aunque parecen la opción más obvia, puede haber un tercer contendiente: los zapatos color vino.
Créeme, esta no es una estrategia para intentar venderte unos zapatos vino. Al final del día, nuestros zapatos vino también los tenemos en café y negro, así que esto es para presentarte una alternativa menos obvia, pero igual de fácil de combinar. Para ello, primero quiero plantearte los problemas que puedes encontrarte con los básicos clásicos.
Antes de comenzar ¿Prefieres la versión rápida?
En menos de un minuto puedes entender por qué el vino camaleón es una alternativa tan versátil.







Zapatos negros: el rey de los colores
Probablemente, lo único que puedo asumir del clóset de cualquier persona en este mundo es que tiene algunos mocasines, botas, tenis u otro calzado en negro. Y no es en vano: es un básico indispensable porque realmente es fácil de combinar.
Desde la infancia lo entiendes, cuando empiezas a vestirte por tu cuenta, pero muchas veces ese entendimiento va acompañado de simplificaciones extremas como “combina con todo, menos con algunos azules”. La realidad es que va más allá. Cuando profundizas en cómo combinar calzado, o ropa en general, descubres algo muy importante: el equilibrio de contrastes.
No profundizaré demasiado en esto, sobre todo porque visualmente es fácil de entender. Simplemente, si traes ropa clara y le agregas calzado negro, creas un peso visual en tus pies. Bien planeado puede funcionar, pero, en caso contrario, solo haces que tu look se vea pesado.
Igual que con el negro, el café se percibe universalmente como fácil de combinar, pero presenta un “pequeño” gran problema. Si te digo café, ¿en qué color piensas realmente? Probablemente no en lo mismo que alguien más que está leyendo este artículo, porque coloquialmente decimos café, pero puedo enlistarte una gran cantidad de tonos que reducimos a “café”, como lo son el moca, arena marrón, marrón oscuro, chocolate, tabaco y un largo etcétera.
El problema que esto implica es que puede que compres unos zapatos de esta gama pensados para un outfit… y solo funcionen con eso, porque cada tono de café vive en su propio universo de reglas.
La alternativa al café y al negro: camaleón vin
Aquí hablaremos puntualmente del camaleón vino y charol vino de Dasalo, porque si hablamos del vino en general, tiene el mismo problema que el café.
No lo trates como rojo
De entrada, esto es lo más importante. Muchas veces, cuando alguien escucha “zapatos color vino” o “botas color vino”, se imagina un zapato rojo o un color chillante, y hay que dejar atrás esa percepción. Tiene más presencia, pero no grita. Es un color con profundidad que puede darle un giro a tu outfit.
Por ejemplo, si llevas prendas superiores e inferiores negras, ¿por qué repetir también con zapatos negros? Un par color vino rompe la monotonía sin perder elegancia.
Por qué el acabado camaleón cambia todo
El acabado no es lo mismo que el color de tu zapato. Distintos colores y acabados pueden convivir, pero, en el caso del vino, el acabado camaleón le da un giro fundamental para hacerlo fácil de combinar.
El acabado camaleón aporta un segundo tono en color negro (y, si quieres conocer a detalle el proceso, haz clic aquí), y esto le permite conectar con colores que seguramente ya acostumbras en tu clóset: negro, azules, grises, cafés y verdes, principalmente olivo. En combinaciones en las que el negro o un café te cierran puertas, puede que un vino te las abra.
No necesitas un clóset vino
Cuando buscamos combinar ropa, muchas veces queremos que cada elemento conecte de manera evidente con las demás prendas, y esto puede ser otro freno para quienes consideran utilizar vino. Es entendible: si compras calzado negro o café, es probable que tengas más prendas en esos colores; con el vino, en cambio, probablemente solo tengas dos o tres cosas de ese color como máximo.
¿La buena noticia? No necesitas un clóset vino para combinarlo. No necesitas tener la chamarra, los accesorios, la camisa o blusa y el pantalón o falda en color vino para que tu par se vea bien. ¡Puede ser el punto interesante del outfit! La ropa neutra, los tonos claros u oscuros y la mezclilla pueden convivir en perfecta armonía con este color.
Ideas de outfits con zapatos vino para hombre y mujer
Ahora que ya sabes por qué funcionan, veamos algunos ejemplos para combinarlos con distintas prendas, estilos y ocasiones.
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No reemplaza, complementa
Para cerrar, señalamos dónde falla el negro y el café para entender en qué ocasiones funciona el vino, pero el punto de esto no es decir que los primeros realmente no sean básicos. Al contrario, lo son y seguirán siéndolo, pero, si quieres un complemento en tu guardarropa, el vino es una increíble opción diferente a lo convencional.
Así que, la próxima vez que hagas una compra, puedes considerar que, en lugar de llevar dos pares negros y uno café, o viceversa, lleves uno negro, uno café y otro en vino.